Otra semana más. En esta ocasion busqué, por recomendación, una sesión más breve, en kilómetros, pero más intensa en ritmo. Y como en esto (como en casi todo), nadie nace aprendido, seguro que alguien me ayuda con algún comentario positivo, porque lo que hice fue lo que mejor se me ocurrió.
Hice 7 kilómetros, en Caranza, y el principio del Ponte das Pías, de los que controlé en seis puntos de referencia del Circuito a San Valentín.
Tras un calentamiento de unos 500 metros, mi intención fue seguir, durante los primeros tres (la ida) al ritmo de siempre, el que llevo cuando pretendo mayores distancias. En los dos primeros, que fueron en 5'31", y 5'36" ya me iba dando cuenta de que el ritmo no era el adecuado para lo que yo queria hacer (pero era el ritmo que había). Sobre la marcha, y a la vista del viento que soplaba de cara desde la gasolinera, pensé que lo mejor sería bajar el ritmo, para recuperar, y afrontar los dos kilómetros del final a ritmo más alto. Los dos kilómetros de "recuperación" fueron en 11'23" (5'41" de promedio). Y los dos km. finales fueron en 5'42" y ¡¡¡4'54"!!!.
El tiempo total de los 7 Km fue de 39'27" (esto es, 5'38").
Sorprendido y satisfecho: correr cinco kilómetros a 5'40" y hacer mil más en menos de 5 es algo que no esperaba tan pronto.
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