Una buena experiencia la de hoy. Un sol implacable y un calor infernal. Cinco de la tarde: buena hora para muchas cosas, menos para correr.
¡Extremo cuidado! Y ya metido en el fregao, tampoco era cuestion de darse media vuelta y no correr. Tranquilo, tanto a la ida como a la vuelta. Una hora exacta para el recorrido de 9 kilómetros de Caranza a la pasarela del Puerto. 29' para la ida y el resto para la vuelta.
Lección aprendida: correr con la fresca.
Medio objetivo cumplido (el otro medio, para el domingo)
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